Las 5 Mejores Impresoras de Etiquetas para Identificar y Ubicar Todo Rápido

Es muy fácil poner nombres, precios y otros detalles a cuanto objeto necesitéis, si tenéis la mejor impresora de etiquetas a la mano. Para el momento de una mudanza o para reorganizar cosas en casa, estos dispositivos son fantásticos. Aunque, vale de decir que tienen un uso más frecuente en oficinas y negocios, donde todo debe estar bien ordenado.

Una etiqueta bien puesta, os puede ayudar a encontrar más rápido esos documentos para trabajar en un archivador. También para ubicar al instante esa caja donde guardasteis la vajilla que queréis usar para la cena de Navidad. Y ¡Claro! Es muy práctica para poner precios y códigos de barra a los productos de vuestro negocio o una dirección de envío.

En fin, son aparatos muy útiles que permiten colocar información importante para que todo esté en orden y nada se pierda. Actualmente, existen muchos modelos actualizados de distinta marca y precio. Por supuesto, con diferentes características que se pueden adaptar a los requerimientos de cada usuario.

Las versiones inalámbricas son muy prácticas para quienes necesitan recorrer largos espacios mientras hacen el etiquetado de las cosas. Y para cuidar la estética, existen las que imprimen a full color o con diferentes fuentes.

La variedad puede complicar las cosas, al momento de escoger y comprar uno de estos pequeños equipos.




¿Cuál es la mejor impresora de etiquetas?

No siempre se puede mezclar lo bueno con lo bonito y barato. Eso lo sabemos. Pero revisando bien es posible hallar impresoras que den excelentes prestaciones, sean de buena calidad y tengan un precio asequible.

Habrá quizá algún equipo menos costoso, pero debéis siempre evaluar si cuenta con todo lo que os conviene. Algunos usuarios, que han hecho test de varios modelos, han valorado algunas de estas máquinas como muy buenas. Valga el dato de que están disponibles en Amazon.

Pero para que no perdáis mucho tiempo examinando demasiadas opciones, os ofrecemos una lista comparativa con las 5 mejores impresoras de etiquetas que existen hoy en día. Tomadlas como una útil guía para saber lo que debéis buscar y poder tomar la más sabia decisión al respecto.

 

Brady BMP21-PLUS

Con muchas opciones de impresión

Posee un cubierta de goma que la protege de caídas y hace más cómoda la sujeción en la mano. Ofrece numerosas opciones de impresión incluido el código de barra.

Acepta diferentes tipos de papel para hacer las etiquetas incluido el adhesivo y, además, hace un buen uso de ellos sin gastar demasiado. Muy eficiente para quienes trabajan con cables y electricidad pues permite etiquetas delgadas con este fin. Funciona perfecto con baterías AA y recargables.

 

Brother P-touch D600VP

Una rotuladora para escritorio

Especial para la oficina, es una rotuladora electrónica de sobremesa con teclado QWERTY como los ordenadores. Tiene un cortador automático y conexión para cables USB. Se puede personalizar el estilo de las etiquetas y las imprime con 180 x 360 ppp de resolución.

Trabaja con material de 3.5/ 6/ 9/ 12/18 y 24 mm de ancho. Trae su adaptador de corriente CA y una práctica bolsa para transportarla. Incluye una cinta laminada de 24 mm (4m).

 

DYMO XTL 300

La de transferencia térmica

Esta rotuladora industrial inalámbrica posee una pantalla a color de 2.8 pulgadas con tecnología TFT y una memoria interna de 41 MB. Esto último es conveniente al momento guardar diseños de impresión. Acepta una longitud máxima de etiquetas de 7 metros.

Imprime a color con una resolución de  300 x 300 DPI y una velocidad de 23 mm/s. Cuenta con una función de apagado automático. Trae protectores de caucho y su teclado QUERTZ es fácil de limpiar.

 

DYMO LabelManager 280

Ocho estilos y seis tamaños de fuente

Es elegante y viene con una práctica pantalla LCD para visualizar previamente lo que se desea imprimir. Trae una batería que se recarga mediante conexión USB y función de apagado automático cuando no está en uso. Incluye un software integrado y listo para usar con el ordenador.

Es compatible con PC y Mac. Su diseño es compacto y totalmente portátil, de hecho viene con una maleta. Trabaja con transferencia térmica y es muy fácil de usar.

 

Epson LabelWorks LW-700

Con código de barras incorporado

Cuenta con una cómoda pantalla LED y un teclado QUERTY para escribir fácilmente el texto de las etiquetas. Es compatible con Mac y PC y trae un disco duro de 100MB.

Viene con un auto cortador y apagado automático. Es un modelo de escritorio con un elegante color blanco y teclas en contraste negro para combinar con cualquier oficina moderna. Trabaja con baterías AA y la impresión tiene una resolución máxima de 180 x 180 DPI.




¿Qué es una impresora de etiquetas?

También conocida como rotuladora, es un práctico dispositivo que permite imprimir etiquetas listas para usar y pegar sobre cualquier superficie. Muy útil para quienes necesitan adherir código de barras a los productos de un negocio o para hacer inventario.

Sirve también para hacer la identificación de los separadores en archivadores de la oficina o para recordatorios de proyectos o tareas. Igual es muy conveniente para nombrar cajas o envases cerrados en casa, entre muchos otros usos.

No se trata de un producto de nueva invención. Durante el siglo XX se utilizó mucho con los mismos fines. Sin embargo, en aquella época el método de impresión era distinto, especialmente entre los años 60 y 80. Solían utilizarse rollos de cinta hecha con plástico y color intenso. Por cada carácter se presionaba dejando marcas de una fuente blanca.

Conforme la tecnología ha avanzado, las rotuladoras se han hecho mucho más eficaces y cómodas. Incluso más eficientes en consumo energético y de material, además de ser muy fáciles de usar. Hasta son compatibles con ordenadores y tienen MB de memoria, para almacenar varios tipos de diseños a imprimir.

Muchas trabajan con un método llamado transferencia térmica y generalmente emplean rollos de papel continuo.

 

¿Cómo funciona?

Una impresora térmica de etiquetas puede trabajar con diferentes tipos de materiales desde cartulina, pasando por papel común hasta papel autoadhesivo.

La manera en que imprime no es usando tinta. En realidad, aplica calor a un material que acepte transferencia térmica de cualquier texto, símbolo o imagen que se desee plasmar.

 

¿Por qué comprar una impresora de etiquetas?

Si os preguntáis si vale la pena invertir en uno de estos dispositivos frente a una impresora común y corriente, podrías quedar con la boca abierta con algunas de sus ventajas:

 

Identificación Rápida

Cualquier cosa que se requiera identificar, puede hacerse en pocos segundos. Basta con escribir el texto, definir fuente y tamaño y ¡Listo! A imprimir. Todo lo que necesitéis, hasta los frascos con especias en la cocina.

 

Ahorra material

Una impresora común requiere de papel tamaño carta como mínimo para plasmar cualquier imagen o texto. Si la cantidad de etiquetado requerida no abarca la hoja completa (que será siempre así) perderéis papel. Además tendréis que recortarlo con una cizalla o tijera.

 

Ahorra tiempo:

Una máquina de estas puede imprimir cientos de etiquetas en pocos minutos. Incluso si vienen con un auto cortador, el trabajo ya está hecho y no hay que preocuparse.

 

Ahorra recambios:

Como no utiliza ni tinta ni tóner y no necesita recambios costosos en este sentido, resulta mucho más económica que otras máquinas similares.

 

Lugares donde puedes usar etiquetas de tu impresora térmica

Si creéis que los sitios que ya hemos mencionado son los únicos donde se pueden colocar las etiquetas, os falta por aprender.

Con una rotuladora podéis marcar también:

  • Documentos
  • Discos compactos
  • Comida en el frigorífico u estantes en la cocina
  • Frascos con medicinas
  • La ropa o cualquier tela
  • Cuadernos y útiles escolares
  • Casilleros
  • Tazas o termos infantiles
  • Accesorios de oficina de ser necesario
  • Álbumes de fotos
  • Cubiertas de trabajos y presentaciones

 

¿Cómo es la impresora de etiquetas perfecta?

Para encontrar una de estas pequeñas impresoras que sea realmente eficiente, debéis aseguraros de revisar muy bien estas 10 características:

 

¿De escritorio o portátil?

Las versiones de escritorio permiten hacer impresiones con mayor calidad y rapidez. Si deseáis elaborar etiquetas que luzcan profesionales, estas rotuladoras pueden ser la opción más apropiada.

Por otro lado, las impresoras portátiles que pueden llevarse en una mano, van muy bien para negocios grandes. Pueden utilizarse para la clasificación de categorías de los productos, para marcar los precios y código de barras o para inventario. Sería muy cómodo, práctico y fácil para cualquier trabajador trasladarse por el local e ir colocando las etiquetas a medida que avanza.

 

Tipo de teclado

Para una mayor comodidad de quien redacta el texto u opera el dispositivo, la clase de teclado es un punto importante. Los llamados QWERTY, al ser los más utilizados hoy en día, son más fáciles de manipular.

Pero para que el trabajo resulte más sencillo, algunas impresoras, mayormente las portátiles traen funciones adicionales. Mientras que las de escritorio traen un software para parearse con un ordenador, las portátiles permiten hacer una configuración que ayuda con las especificaciones técnicas del lugar de trabajo.

 

¿Cuál es la velocidad de impresión?

Lo común es que los modelos de escritorio impriman mucho más rápido que los portátiles. Por lo tanto, podríais querer optar por la primera alternativa. Pero debéis recordar que la rotuladora portátil permite no solo imprimir, sino también ir pegando las etiquetas de una vez.

La buena nueva es que ambas clases de impresora suelen traer en sus especificaciones el detalle sobre su velocidad. Revisando este punto podréis tomar una decisión y ajustaros a los plazos que os habéis trazado para terminar de etiquetar.

 

Tipos de etiquetas

El tamaño y el estilo sí importan, o al menos lo hacen mientras utilizáis vuestra máquina de impresión. Hay modelos especializados que funcionan específicamente para colocar precios. Estas etiquetas suelen ser más anchas y largas para incluir toda la información necesaria de un producto.

Otras más cortas y angostas sirven para diferentes propósitos como poner nombres simples a las cosas… un documento, archivo, CD o el frasco con canela en la cocina. Definid bien qué queréis etiquetar y cuánta información es necesaria para que podáis determinar el tipo de etiqueta.

 

La pantalla

Es un aspecto muy importante. Con ella veréis lo que escribís y verificaréis las órdenes que estáis enviando a estos dispositivos marcadores para que impriman correctamente.

Que el display tenga un buen tamaño y contraste es necesario para que podáis leer lo que escribís sin dificultad.

Podéis hallarlas en LCD, LED y con tecnología TFT.

 

Fuente de poder

Las hay inalámbricas o con cable. Si no pensáis andar recorriendo pasillos para poner precios podéis comprar una con cable.

Pero si necesitáis caminar con tu máquina para todos lados, mejor escoger una a pilas. Pueden ser de las recargables o las AA ordinarias.

 

Estilos y tamaños de fuente

Cuando lo estético es importante, hay que revisar si la impresora permite imprimir diferentes estilos de texto y con diferentes tamaños. Puede que para quienes trabajan etiquetando cosas muy técnicas, no haga falta tanta belleza.

Tal vez en una oficina, en un negocio o incluso en casa, las cosas bonitas y bien presentadas tengan relevancia.

 

Recambios

Por fortuna no hablamos de recambios de tinta o tóner, sino de papel de impresión. El material que usan estos dispositivos para plasmar el texto suele venir en forma continua. Una vez que se acaba, hay que reponerlo. Dependiendo del uso que se le dé, puede ser muy duradero.

Lo primordial es verificar que el aparato permita varios calibres de rollos de papel. Así se podrá imprimir etiquetas adhesivas o no, que sean gruesas, delgadas, largas o cortas, según sea el caso.

 

Software

La interfaz de usuario y la compatibilidad con un ordenador son características relevantes. Con ambos será posible la edición del mensaje o imagen que se desea imprimir.

Lo mejor es escoger uno con la mayor cantidad de funciones posibles, para garantizar infinitas posibilidades. Así el etiquetado quedará a vuestro gusto.

 

Conectividad

Ya que hablamos de software y de compatibilidad con los ordenadores, hay que hablar de la conectividad. Para que un equipo de impresión pueda conectarse y sincronizarse con el ordenador u otro dispositivo electrónico debe tener al menos puertos USB o utilizar señal WIFI.

Cercioraos de que la opción que compréis tiene al menos una de esas dos posibilidades.



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