Los 5 Mejores Esterilizadores De Biberones Para Alejar A Tu Bebé De Los Gérmenes

Las bacterias, presentes en todas partes, llevan a cualquier madre preocupada a buscar el mejor esterilizador de biberones para proteger a su peque. ¿Os ha pasado que véis al niño tomando el chupete luego de haberse caído al suelo? ¿Alguien en casa ha dejado un biberón mal lavado? Los gérmenes pueden haber hecho hogar allií y transmitir luego enfermedades que ponen en grave riesgo la salud de cualquier bebé.

Hoy en día, con tantos problemas ambientales y contaminación, además de los brotes de nuevas enfermedades, el esterilizador luce como una herramienta indispensable. Hay quienes desestiman su uso, argumentando que al salir del aparato, las bacterias inmediatamente volverán.

Pero pensándolo así, pues entonces ¿no limpiar nada y darle al bebé todo sucio? No suena muy sensato ¿cierto? Sobre todo cuando el crío tiene menos de un año de edad.

La cuestión es que, si os habéis decidido a comprar un esterilizador, os toparéis con cientos de modelos de diferente marca, diseño y precio. Quizá no os sea muy sencillo escoger el más apropiado.




¿Cuál es el mejor esterilizador de biberones?

En el mercado hay mucha variedad, entonces, para elegir el más adecuado debéis primero tomar en cuenta vuestras necesidades. ¿Son muchos biberones los que limpiaréis? Tal véis estéis buscando que esterilice más que solo los bibes. Siendo así, debéis preocuparos por el tamaño, el diseño y las prestaciones.

Pero no hay que liarse la manta. Aquí os ofrecemos una lista comparativa con los mejores esterilizadores de biberones que existen actualmente. Todos han sido muy bien valorados por usuarios que han hecho test con ellos y garantizan su buena calidad y precio asequible.

Echándoles un vistazo podréis tener mejor idea de qué buscar y así podréis invertir en el que realmente cumpla vuestras expectativas.

 

Esterilizador Philips AVENT iQ24

Todo listo en 6 minutos

Tiene capacidad para 6 biberones pero ocupa poco espacio en el mostrador de la cocina. Viene con una cesta para meter primero las botellas en el lavavajillas y un control de cierre automático que protege los bibes hasta 24 horas. Mata los gérmenes y bacterias en 99%.

El proceso de esterilización es muy rápido, solo en 6 minutos está todo listo para usar.

 

Esterilizador eléctrico Dr. Brown’s AC043INTL

Con compartimiento para desinfectar tetinas

Cuenta con dos compartimientos distintos. El de la parte superior es ideal para esterilizar las tetinas y chupetes. Además, le caben 6 biberones y es silencioso en comparación con modelos de otras marcas.

Incluye apagado automático y unas pinzas para sacar las cosas con más precaución e higiene. Su diseño es bonito y moderno y el tiempo de trabajo es de 12 minutos.

 

Chicco Steril Natural 3 en 1

El modelo versátil

Si desponéis de suficiente espacio en la cocina, podéis usarlo como un aparato completo para limpiar lo que se requiera. Le entran 6 biberones y posee compartimientos para tetinas y chupetes.

Su tamaño es ajustable según lo que se quiera esterilizar y puede meterse una parte en el microondas. Calienta en 5 minutos. Caben bibes de otras marcas si los inclináis un poco.

 

TommeeTippee Closer to Nature

Bibes listos para el desayuno

Este aparato protege los objetos esterilizados durante 24 horas, así que podréis poner los bibes y chupetes a limpiar en la noche y tener todo listo y sin bacterias por la mañana. Basta echar un poquito de agua y pulsar un botón que luego se apaga una vez terminado el ciclo. Caben perfectamente botellas de otras marcas y tiene capacidad para 6 biberones.





Esterilizador de biberón Hartig + Helling 98923

Amplio para muchos biberones

En él caben biberones de diferentes marcas y diseños, incluso los de gollete ancho. El ciclo de esterilizado se completa en 11 minutos con ahorro de energía.

Su precio es económico sin desmejorar la calidad de sus prestaciones. Sus dimensiones alcanzan 231 mm x 335 mm por lo que quizá necesitéis suficiente espacio en la cocina. Hay ubicarlo sin nada encima pues expulsa vapor hacia arriba.

 

¿Para qué esterilizar los biberones?

Hay que estar claros en que los gérmenes y bacterias están por doquier. Es imposible vivir en un ambiente normal sin entrar en contacto con ellos. Todos somos vulnerables, pero los bebés lo son aún más. Corren mayores riesgos de contraer enfermedades que pongan sus vidas en peligro.

Si hubiera una manera de minimizar un poco ese riesgo ¿No querríais intenterar? Para eso fueron inventados los esterilizadores. Son una vía muy eficiente para reducir un poco las amenazas y proteger la salud de los más pequeños.

No hay necesidad de aumentar las probabilidades de cualquier enfermedad, ofreciendo a vuestros peques biberones que puedan estar contamindados con residuos de leche. Tampoco con chupetes sucios, porque aunque los lavemos con agua y jabón pueden quedar bacterias.

Se debe procurar que las cosas que se lleven a la boca (es inevitable) estén lo más limpias posible.

 

¿Qué métodos puedo usar para esterilizar un biberón?

Para dejar biberones, chupetes y tetinas totalmente estériles hay tres formas que podéis utilizar y que son igualmente efectivas:

En un cazo con agua hirviendo

Para esterilizar de forma casera sin ningún aparato esta es la vía más común. El calor y vapor del agua hirviendo por unos minutos mata los gérmenes y las bacterias muy bien. El problema con este método es que hay que meter los bibes dentro del agua y esa fuerte temperatura puede derretir el plástico o deteriorarlo más rápidamente.

Es así como el dinero que ahorrásteis no comprando un esterilizador, se va por la borda cuando tengas que invertir en nuevos biberones y tetinas con frecuencia.

 

Con vapor

Es la técnica que utilizan buena parte de los esterilizadores. Los utensilios se colocan en su interior y se someten a ese vapor caliente que mata los gérmenes. Aunque también la temperatura se eleva, este procedimiento es mucho menos agresivo para el material plástico.

 

Con  el microondas

Actualmente, muchos aparatos que esterilizan usan esta vía para limpiar los utensilios del bebé. La razón es porque, la mezcla de la radiación con el calor, elimina mayor cantidad de microbios que puedan estar rondando.

 

Con agua fría y pastillas

Si no os gusta eso de usar calor para esterilizar, esta esta opción. En un envase de plástico con tapa se prepara una solución con pastillas desinfectantes especiales. Los bibes deben remojarse allí durante unos 30 minutos aproximadamente para salir debidamente estériles. Si vuestro bebé está ansioso por su leche no le resultará agradable la espera.

Además, luego del remojo las botellas deben ser enjuagadas con agua hervida para retirar los residuos del líquido de las pastillas.

 

Los 3 tipos de esterilizadores más usados

Por cuestiones de rapidez, economía, practicidad y tranquilidad, muchas madres utilizan estos equipos para proteger la salud de los peques. Algunos son grandes y aunque son más prácticos para esterilizar más cosas de una vez, ocupan algo de espacio. Otros son eficientes para asear solo las partes necesarias como tetinas y chupetes. También existen opciones portátiles muy prácticas para viajar.

La elección depende de cada mamá y del uso que necesite darle al equipo. Hay tres clases principales:

Esterilizador eléctrico

Va conectado a la red eléctrica y suele ser de gran tamaño para que entren varios biberones a la vez, además de los chupetes y tetinas. Los deja estériles al someterlos al vapor caliente. Es seguro y muy fácil de usar. Como hay variedad de marcas, dimensiones y funciones, es posible hallar distintos precios, así que cualquiera podrá adaptarse a vuestro presupuesto. Es muy recomendado por las madres en general.

Modelos sofisticados de este tipo pueden además desodorizar y secar los artículos.

 

Esterilizador de biberones para microondas

El proceso de limpieza de un esterilizador de microondas pequeño es muy similar al de sus pares eléctricos. La diferencia está en que no trabajan solos sino que deben colocarse dentro del microondas para generar el calor y el vapor.

Son muy prácticos porque, luego de su uso, pueden guardarse hasta la siguiente vez. Su tamaño es menor al de los anteriores. Suelen ser más económicos.

 

Esterilizador Ultravioleta portátil

Es una versión con tecnología reciente. Es compacto y fácil de transportar. Su método para desinfectar es con luz ultravioleta capaz de matar eficazmente los gérmenes.

Al ser pequeño, suele entrar solo un biberón con sus partes desmontadas, pero como funciona sin una red (lo hace con baterías), resulta muy conveniente cuando salís de paseo.

 

¿Cómo funciona un esterilizador de biberones?

No hay mayores complicaciones. Aunque hay ciertas variaciones de acuerdo con el modelo que uséis, basicamente es:

  • Colocar las botellas, chupetes y tetinas dentro de los compartimientos del recipiente.
  • Llenar con agua el depósito en la cantidad requerida para generar el vapor (esto en el caso de que no sea un esterilizador ultravioleta)
  • Colocar la tapa, muy bien cerrada.
  • Ponerlo en funcionamiento, bien sea con el botón de encendido o activando unos minutos el microondas.
  • Esperar el preceso de desinfección.
  • Aguardar a que se enfríe todo y listo.

 

¿Qué buscar en el mejor esterilizador?

Para no gastar más en un aparato que no os vaya a funcionar, por cuestiones de espacio o porque no contáis con un microondas, etc. Lo más recomendable es tomar en cuenta estas recomendaciones para haceros con el esterilizador más adecuado:

 

Nada de tamaños gigantes

Con capacidad para muchos biberones pero compacto para que no haga mucho espacio en la encimera… así es el esterilizador soñado de todos los padres.

Eso es lo que debéis buscar. Los que son demasiado grandes resultan muy aparatosos y los más pequeños no os alcanzarán para la cantidad de cosas que queréis desinfectar.

Un tamaño mediano estaría bien, sobre todo porque permitiría introducir biberones de diferentes marcas, formas y diseños sin mayores inconvenientes.

 

Que sea fácil de usar

Imaginad esta escena: os levantáis a las 3:00am porque el peque tiene hambre y no hay biberones limpios ¿Qué hacéis? Hay que esterilizar uno a velocidad del rayo. Un equipo difícil de usar os dará un gran dolor de cabeza a esa hora. Más vale encontrar un modelo cuyo ensamblaje permita un uso sencillo, sin complicaciones.

 

La rapidez es importante

Mientras más rápido pueda actuar un esterilizador, menor será la angustia de vosotros como padres y del peque por comer. Esto depende de varios factores. En primer lugar el mecanismo de algunos obliga a esperar unos 12 minutos hasta que el ciclo se complete y luego hay que aguardar, al menos unos 10 minutos más, hasta que todo se enfríe.

Si tenéis suficiente orden y ponéis todo a calentar por la noche para tener varios biberones listos durante el día, esto no será un problema.

Si por el contrario, os ocurre a menudo la escena de las 3:00am, con el bebé hambriento y ningún biberón limpio, considerad la opción de uno que solo tarde 5 minutos en desinfectar. La espera total será mucho más corta.

 

Más que solo biberones

Lo ideal es que todo lo esterilizable pueda incluirse dentro del aparato. Algunos tienden a permitir solo los biberones, dejando por fuera a los chupetes. Un compartimiento con capacidad para las tetinas, los chupetes y otras cosas como la máscara del nebulizador, es genial.

 

Durabilidad

Lo mejor es un equipo que sea robusto, resistente y aún así, fácil de limpiar para un mantenimiento sencillo y adecuado.

 

Cantidad de biberones que pueden meterse

Cuando alimentáis a vuestro bebé con fórmulas os véis en la necesidad de contar con varios biberones limpios durante el día. No tendréis tiempo para estar limpiando y esterilizando con tanta frecuencia o simplemente no querréis hacerlo. Puede ser muy cansón si no se cuenta con un equipo de gran capacidad que acepte al menos 5 o 6 biberones.

Claro que, eso es en el caso de estar en casa. Para viajar será complicado cargar con una maquina tan grande y son preferibles los modelos de microondas o ultravioleta.

 

¿Tiene función de secado?

Súper prácticos son aquellos que además secan las cosas. Hay mayor facilidad para almacenarlos y menor riesgo de quemarse con el agua caliente al cogerlos para usarlos.

 

Un precio asequible

La opción de buena calidad pero más barata será maravillosa. En nuestra lista todos coinciden en ambas cualidades. Es importante para la economía de los padres, tener siempre unos euros de más para emergencias y otros gastos. No valdrá la pena comprar algo carísimo que tarde o temprano dejaréis de usar.

 

¿Cuándo comenzar y cuándo dejar de esterilizar los biberones?

Antes del primer uso de un biberón hay que esterilizarlo, así estaréis tranquilos porque ningún microbio indebido enfermará a vuestro peque. ¿Cuándo empezar a darle biberones esterilizados? Desde el primer día de vida. Si habéis decidido alimentarlo con fórmula, debe ser así.

La recomendación de los pediatras es cumplir con esta regla hasta que el niño comienza sentarse, gatear o caminar porque podrá llevarse cosas a la boca. En ese momento, ningún esterilizador protegerá ya al bebé. Eso será entre los 6 y 12 meses de edad. Mientras más tarde en ese período, pues mejor.

Claro que, como seguirá usando biberones y vasitos de aprendizaje, esos deben limpiarse siempre muy bien con agua y jabón.

Tal vez no sea necesaria la desinfección con un aparato eléctrico o de microondas, pero si se requerirá una buena higiene para prevenir enfermedades.



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